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Homenaje al Dr. Claudio Gustavo Dadic

Diciembre y tu adiós.

Pensé que con tu sonrisa ya me bastaba
porque veía en tu cara el amanecer,
porque con vos nunca tuve mañanas tristes
ni había días nublados mirándote.
Pensé que con tus dos ojos tenía de sobra
porque mirándome en ellos me reencontré
y pude mirarme, vida, con ojos limpios
y pude amar como nunca jamás amé.
Que no me digan ahora y en este tiempo
que no hay invierno en mi vida, que sobra sol,
si mi alma tiembla de frío
y está llorando
sobre la ausencia, Gustavo, de tu calor.
Y yo que me aferré a tu vida
como a una tabla segura de salvación
he naufragado en la angustia de tu partida
y estoy llorándote triste con el corazón.

(Parafraseando a "Junio y tu adiós" de Julián Zini)

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