Blogia
Homenaje al Dr. Claudio Gustavo Dadic

De sus amigos

En tu cumpleaños

En tu cumpleaños

 

 

 

  Ciertamente, en aquél Diciembre quedamos algo más que “levemente tristes”; pero cuando veo esto no puedo evitar acordarme de vos. Qué lindas cartas te escribió Silvia. Yo sólo quería decirte. . . Felices 40 !    Eduardo Perez Longo

En el día del amigo

Un recuerdo con algunos versos de algunas, entre muchas canciones, que nos hacen recordar a Gustavo puesto que nos mencionan al "amigo":

En ciertos momentos difíciles que hay en la vida

buscamos a quien nos ayude a encontrar la salida

y aquella palabra de fuerza y de fe que me has dado

me da la certeza que siempre estuviste a mi lado.

. . . . . . . . . . . . . .

Un amigo es todo el camino,

la luz, el corazón,

los sueños que soñamos;

un amigo es arriesgar con alguien a tu lado

y estar por siempre acompañados.

. . . . . . . . . . . . . .

No importa el lugar, el sol es siempre igual

no importa si es recuerdo, o es algo que vendrá

no importa cuanto hay, en tus bolsillos hoy

sin nada hemos venido y nos iremos igual.

. . . . . . . . . . . . . . .

Amigo, hay que seguir el camino

para llegar al destino

no hay que soltar el timón,

contra el viento y marea, amigo,

contra todo lo que sea, amigo,

amigos del corazón.

. . . . . . . . . . .

Así que brindemos ahora viejo amigo:  
que acabe este otoño y resuelva el misterio  
del eclipse en tu pecho, que aún no nos rendimos.  
De la noche aprendimos viejos sortilegios  
que ayudan a conjurar  
al reloj y sus espectros.

. . . . . . . . . . . . .

Hay una gran serie de amigos en mi vida,

amigos que se alejan,

amigos que se olvidan,

amigos que ya no están pero siempre se llevan,

amigos en las malas, amigos en las buenas.

. . . . . . . . . . . . .

Amigos en la eternidad,

amigos de los pesares y de las alegrias,

los que nos hacen reir cuando estamos tristes

y nos dan su calor de amistad cuando más los necesitamos.

. . . . . . . . . . . . . .

Cuando un amigo se va

se queda un árbol caído

que ya no vuelve a brotar

porque el viento lo ha vencido.

Cuando un amigo se va

queda un espacio vacío

que no lo puede llenar

la llegada de otro amigo.

. . . . . . . . . . . . . .

La vida está hecha de vueltas,

de caminos diferentes y

precisamos caminar;

a veces, en las curvas del destino

precisamos de un amigo

en el que podamos confiar.

A veces, por ahí, un temporal,

o un fuerte vendaval

nos impide pasar;

fue en uno de esos temporales de la vida

que encontré en el camino a un amigo ejemplar.

Este amigo al que me estoy refiriendo

llegó desde una estrella enviada desde el cielo

como si fuera un ángel y hace un tiempo

a esa estrella fue llamado a regresar.

 

No son . . .

No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de la tumba fría;
muertos son los que tienen muerta el alma
y aún viven todavía!

No son los muertos, no, los que reciben
Rayos de luz en sus despojos yertos;
Los que mueren con honra son los vivos
Los que viven sin honra son los muertos.

La vida no es la vida que vivimos.
La vida es el honor y es el recuerdo
Por eso hay muertos que en el mundo viven
Y hombres que viven en el mundo muertos.
(Antonio Muñoz Feijoo)

Tiempo

5 meses y un día; 151 días; 3.624 horas; 217.440 minutos; 13.046.400 segundos; UNA eternidad desde que te fuiste; UNA enormidad lo que se te extraña; UNA sensación: que estás muy cerca nuestro; UNA sonrisa (entre muchísimas) que recuerdo; UN consejo: entre muchos que me diste; UNA palabra: amigo; UN deseo: de poder volver a encontrarnos y tan sólo UN instante que hace que tuve la sensación (fue sólo eso ?) de escuchar tu voz.

Un recuerdo . . . . mejor dicho, muchos recuerdos.

Hay personas que pasan por la vida y otras en las que la vida pasa por ellas y en ese pasar la vida va dejando huellas, recuerdos, alegrías y también, por qué no, ausencias y está bien que así sea porque si dejan ausencias eso significa que fueron importantes para aquellos que viven y sienten esas ausencias; significa que dejaron huellas en el alma y en el corazón que no logran entender el por qué se fueron; significa que también dejaron recuerdos que hacen que uno piense y piense y parezca increíble e imposible que ya no estén físicamente con nosotros porque esos recuerdos -esos lindos, inolvidables e imborrables recuerdos- alimentan a nuestro sentimiento para arrancarnos una sonrisa recordando alguno de esos tantos hermosos momentos vividos y compartidos. Puedo, mejor dicho y sin equivocarme, debo decir que la vida pasó por Claudio Gustavo Dadic y nos dejó huellas en el corazón, nos dejó recuerdos para siempre en nuestra memoria, nos dejó alegrías recordando alguna anécdota que compartimos o que nos contó o que nos contaron y nos dejó, también e inevitablemente, esa ausencia que día a día crece y que nos hace notar todo lo que Gustavo significa (así, en tiempo presente) para cada uno de aquellos que lo llevamos prendido y (no guardado) sino exhibido en el corazón. Y cómo no decir: SE TE EXTRAÑA MUCHO AMIGO !

Amigo que (no) te has ido

Parafraseando a "Uruguayo que te has ido" de Washington "Canario" Luna:

 Amigo que (no) te has ido
seguimos queriéndote ver
no se conocen distancias
cuando una voz se hace tuya,
tu gente se va hasta el barrio
donde naciste en el ´68.
La misma voz te acompaña
y alguna lágrima se te escapa
volvés en el pensamiento
y a la tristeza ponés una tapa.
Amigo que (no) te has ido
seguís aquí sin saber
seguís latiendo en los libros,
en la música que te gusta,
en el quincho, en los asados,
en tu familia que te busca
todos los días, hasta los sábados.
Podés viajar ahora mismo
bien liviano de equipaque,
no se precisa pasaporte
ni de pasaje para este viaje.
Sentate cómodamente
en el lugar por vos preferido,
cerra los ojos mi amigo
que muchos sueñan contigo.
No creas en la distancia,
si vos pensás en volver !
amigo que (no) te has ido
seguís aquí sin saber.

 

Un gladiador de sangre croata (continuación)

(Enviado por Eduardo Perez Longo)

 

¡ Qué bien te autodefiniste en este mail amigo ¡ ya lo creo que eso eras , un verdadero GLADIADOR DE SANGRE CROATA ¡ . Me acuerdo cuando empezó nuestra amistad, allá a fines de los 80, la alegrìa que nos produjo conocer esta coincidencia nuestra, vos me hablabas orgulloso de tus orígenes croatas; yo te contaba de mi abuela materna eslovena y fundadora del club Esloveno de Bernal . Incluso recuerdo tu bronca con Ante Garmaz, por traidor a la causa….

Siempre que entraba a tu despacho y te escuchaba que por teléfono le decías a alguien que tenías sangre croata, yo ya sabía que estabas defendiendo alguna postura con vehemencia, o lidiando con algún cliente fastidioso, ése era el código que me daba la pauta. Incluso, recuerdo una charla contigo en la que yo te decía que mi equivalente a tu “ yo tengo sangre croata “ era mi “ con todo respeto “; frase que yo digo cuando alguna discusión va subiendo de tono o quiero defender alguna idea con vehemencia.

Seguramente, en ese lugar sin tiempo que habitas, ya habrás fundado alguna unión croata, para recibir a tu viejo como corresponde. Mandále un gran saludo a mi abuela eslovena, decile que algún día charlaremos ahí todos más tranquilos. Abrazo Amigo ¡

 

Ritual

(Enviado por Fabián García)
Estimado Amigo:
He recibido una invitación para escribir unas líneas en este justo homenaje.
Ante esta página en blanco puedo inevitablemente andar dos caminos: expresar ese dolor en el alma profundo y perpetuo o recordar esos gloriosos tiempos de amistad.
Pienso que elegirías vos y tomo la segunda opción.
La primera pregunta que me hago es: Por donde empiezo?.
Las alternativas son muchas: la facultad, los equipos de futbol, tu casamiento, el crecimiento de nuestras familias, las anécdotas profesionales o las interminables charlas de cafe.
Pero no, voy a tomar el mismo camino que cuando leo el diario, voy de atrás para adelante.
E ir de atrás para adelante significa empezar por esas entrañables comidas de los jueves, donde vos te definias como "un excelente ayudante de cocina".
Todo empezo como una necesidad de estar juntos y despues se convirtió en un ritual empapado de recetas de cocina, varietales y bebida croata.
Como siempre tu aporte era indispensable. Como no iba a ser indispensable si teníamos que hacer una paella en una hora o terminar el guiso carrero antes de las 10 de la noche porque la muchachada venía hambrienta despues de una dura jornada laboral. Y por supuesto, ahí estabas vos para ayudar a los amigos.
A veces uno reniega de la habitualidad porque cree que se encuentra inserto en la monotonía. Pero en realidad aquellas sistemáticas reuniones de los jueves representan para mi una fiel muestra de respeto a la amistad, a la cual irrenunciablemente concurriamos para compartir ese ritual.
Es entonces que me vuelvo a preguntar: Y ahora como seguimos ?
Las preguntas se me reproducen: Será posible llevarlo adelante sin vos, es decir sin un "excelente ayudante de cocina" ?, Cuando llegue abril como hago para preparar la paella en una hora ?
Entonces, sin hablarlo con los Gustavos, con el Tano ni con Claudio ni con Eduardo, dejo de lado de las preguntas y comienzo con las afirmaciones:
El ritual volverá, con el mismo espìritu que vos construiste y con la misma cantidad de platos, porque estimado Amigo para mí, para mí vos seguis estando. ( Fabian García, 9/1/2007, 10.55 hs. )

Un abogado en el cielo

Quería, Gustavo, preguntarte una cosa:

tardaste mucho en llegar ?

había mucha gente haciendo la cola

en la mesa de entradas de ese lugar ?

 

Te pregunto: hay muchos expedientes ?

allí está todo ordenado ?

igual que acá protesta la gente ?

afuera, hay muchos autos estacionados ?

 

Pudiste, amigo, hablar con el secretario ?

Y en esa mesa de entradas, tenés lugar para escribir ?

Y te pregunto, y es necesario,

cómo se hace a partir de ahora para ser feliz ?

 

Y, decime, quién te llama ahora al celular ?

Yo intento, pero no puedo, no consigo,

muchos aquí conjugamos el verbo extrañar

y yo ya no escucho el "hola amigo".

 

Y te pregunto, ahora que tu voz no escucho,

consultaste en Internet el proveido

que dice que acá se te extraña mucho,

Gustavo Dadic, mi querido amigo.

Un gladiador de sangre croata

(Enviado por Eduardo Perez Longo).

Me permito transcribir un e-mail que Gustavo me enviara el 6 de Septiembre de 2006 y que denota su proverbial y habitual generosidad y su sentido del humor:

"Estimados amigos de la buseca y de la vida -algunos de parranda-

Desde ya residencia Dadic invita de un buen vino . . . .

Cuente amigo con un ayudante de cocina.

Cordiales saludos de un gladiador de sangre croata".-

 

Te quiero

Lo que sigue no es mío, aclaro que lo copié textualmente, pero me hubiera gustado habértelo escrito.

"Puedo contarte que tengo ese horror masculino a decirte que te quiero, pero te quiero. Intenté escribir "te estimo", era más de macho, pero distante. "Te aprecio" me pareció una artera puñalada por la espalda. "Gusto de vos", demasiado insinuante y provocativo. "Te amo", decididamente fuera de lugar, y además soy casado. "Te adoro", una exageración mística. "Te valoro" una bosta. Por eso no me queda otra, te tengo que querer y te quiero.

Pero hay algo más.

De vos aprendí mucho.

Te lo debo.

Espero sabértelo pagar"

(Fernando, el Sendra; Toda Mafalda; pag. 26).

 

Homenaje

Hoy, 24 de Diciembre de 2006, he creado este blog que quiere y pretende ser un homenaje al Dr. Claudio Gustavo Dadic que se nos fue para el cielo hace tan pocos días, el 16 de Diciembre.

De Gustavo puedo y debo decir que es y era, en primer lugar, un excelente y presente padre para con sus dos hijos Rodrigo y Lucas a quienes les dedicaba todo el tiempo que su profesión de abogado le dejaba (que era poco pero que, seguramente, compensaba con calidad y mucho amor) y a quienes tenía presente en todo momento; en segundo lugar, esposo afectuoso y gran compañero para con su esposa Silvia; en tercer lugar, un hermano atento a todo lo que requerían sus hermanos; en cuarto lugar, un hijo maravilloso para con sus padres a los que siempre tenía presente y a los cuales visitaba y llamaba a pesar de sus múltiples actividades; y en quinto pero no por ello último lugar, un amigo excepcional, generoso, que abría las puertas de su casa y de su quincho para las habituales reuniones de los primeros días jueves de cada mes, reuniones en las que no perdía ocasión de agasajarnos y de deleitarnos con esos detalles (por ejemplo, colocar bajo la luz de una lámpara una botella de un buen vino que había comprado o le habían regalado) y hacer que nos sintiéramos cómodos y disfrutando (aquellos que se animaban) de ese licor croata que convidaba con generosidad.

Párrafo aparte se merece el abogado Claudio Gustavo Dadic, ávido comprador y lector de los cientos de libros con que cuenta su biblioteca jurídica de excepción, conocedor con una no habitual inteligencia de las leyes y jurisprudencia, hábil estratega en cuestiones jurídicas y más que generoso trasmitiendo sus conocimientos a quienes, como yo entre tantos, lo consultábamos.

Seguramente Gustavo, como lo conocíamos todos, nos estará mirando desde el cielo y (de esto estoy más que seguro) acompañando para poder seguir adelante.

Estoy esperando y deseando escuchar "hola gus", "te invito a tomar un cafe", "ya estamos", "en dos minutos te llamo" (estas dos últimas frases aportadas por un entrañable amigo de Gustavo: Eduardo Perez Longo) y me parece imposible no poder hacerlo.

Sea entonces esta página como un pequeño pero, de verdad, más que sentido y querido homenaje a nuestro amigo Gustavo, el Dr. Claudio Gustavo Dadic.

Y todo aquel que quiera expresar algo que lo haga, que acá será publicado para que todos lo podamos leer.