Tiempo
Abandona por un día la rutina,
date tiempo, permítete un desliz,
este cielo invita a ser feliz,
a toparte el amor en una esquina.
Es hacerte una rata, travesura,
es sacarte de encima todo el gris,
una franca sonrisa, otro matiz
que en tu alma asome la aventura.
Y sentarte en un café, mirar pasar
y verás del apuro, de la prisa,
solo tu disfrutas de la brisa,
la tibieza del sol, de no pensar.
Y la bella que reclama picardía,
un cigarrillo, una excusa para hablar
todo el tiempo; la vida para amar
es sabor y saber de la alegría.
(Fuente: www.ningo.com.ar)
Más de cien mentiras
Cien representaciones de más de cien mentiras
celebra en la Gran Vía la troupe que me enamora
del rock and roll al tango, del blues a la guajira
me honran, me traducen, me cantan, me mejoran.
Cuando el telón se abre dos y dos no son cuatro
en este zarzuelero Broadway golfo y castizo,
por una vez coinciden las musas y el teatro
con su antro, su navaja, su puta y su chorizo.
Que el director dirija, que el arreglista afine,
que limpien los actores de caspa los neones,
que duerman abrazados los medios y los fines,
que en otros labios sigan latiendo mis pulmones.
Aunque muerto de miedo, amo estas candilejas,
sudo en el escenario, fumo en el camerino,
mis duelos y quebrantos, mis cuentos de Calleja
convergen en el caso de la rubia platino.
Gracias a los guionistas, los músicos, la basca,
el productor, el notas, el crítico, el bombillas,
el que en plena tormenta se pica y no se rasca,
el Juande y la Manola que hacen cola en la taquilla.
A estrenar el futuro, corrigiendo el pasado,
he venido esta noche por mi bombín de oro,
calzándome los guantes del boxeador sonado,
soñando con el tanga de las chicas del coro.
La orquesta del Titanic, hoteles, estaciones,
la luna es un semáforo de carne de membrillo,
me espera Buenos Aires, Serrat, otras canciones
y tres generaciones del rosa al amarillo.
(Letra: Joaquín Sabina)
Era mi pueblo
Mi pueblo...
Un cuento de trigales del abuelo,
epígrafes de surcos al naciente,
la luna era una reja en el oriente
arando tierra azul a ras del cielo.
Mi pueblo...
La blanca claridad del pan casero,
el sol recién horneado y refulgente,
la lluvia en un aljibe era la fuente
de un brote de niñez bajo el alero.
Apenas sobre el verde su estatura,
un pasmo de cemento con gramilla,
un vuelo de palomas en la trilla
sembradas al voleo en las alturas.
Mi pueblo en un ayer de travesura
su página de amor fue la carilla
de un barco de papel de alcantarilla
en el naufragio gris de la ternura.
Mi pueblo...
De andén al tiempo sur tuvo un pañuelo,
doliendo en cada adiós se fue su gente
como a llevar la flor y la vertiente
de su luz germinal hacia otro suelo.
Mi pueblo...
Da al campo y al molino donde el viento
hace girar su aliento transparente,
una canción de pájaros ausentes
en la profunda voz del sentimiento.
Apenas sobre el verde su estatura,
un pasmo de cemento con gramilla,
un vuelo de palomas en la trilla
sembradas al voleo en las alturas.
Mi pueblo en un ayer de travesura
su página de amor fue la carilla
de un barco de papel de alcantarilla
en el naufragio gris de la ternura.
(Letra: Gustavo Machado)
Me llevaré conmigo
Me llevaré conmigo todas las madrugadas
y enhebrando vivencias la canción trasnochada
que nace en la bohemia de amigos y guitarras
para que me acompañe dondequiera que vaya.
Me llevaré conmigo en los pliegues del alma
la sonrisa de un niño, es decir la esperanza,
esa brisa constante que sostiene mis alas
y que va por delante remolcando mis ansias.
Me llevaré conmigo los zapatos gastados
en todos los caminos por los que he caminado.
Por los muchos amigos volvería descalzo
a pesar de las piedras si fuera necesario.
Me llevaré conmigo la presencia de tantos
a los que no he podido estrecharles la mano.
La próxima nos vemos y cualquier escenario
será el sitio adecuado para darles mi canto.
Me llevaré conmigo, de las cosas mas bellas,
un sarape tejido con tejido de estrellas
y un sombrero de luna, del cielo de esta tierra
para que me cobijen el frío de la ausencia.
Me llevaré conmigo, Gustavo, que te pasa
si el tiempo es un instante y un instante es mañana.
Mañana nos veremos, mañana es cualquier día,
tiene leña la llama y seguirá encendida.
Me llevaré conmigo la emoción florecida
de saber que sonaron por mi las golondrinas.
Esta canción que acaso no es canción sino alma
que se entrega al hermano cuando extiende sus alas.
Y me iré lentamente, con el último aplauso,
con el último vuelve y con el último abrazo.
Yo sé que nos veremos cuando Dios lo decida.
Dejo aquí lo que tengo: esta mano tendida.
(Letra: Alberto Cortez)
No día en que eu saí de casa
No dia em que saí de casa minha mãe me disse filho vem cáPassou a mão em meus cabelos, olhou em meus olhos começou falarPor onde você for eu sigo com meu pensamento sempre onde estiver. Em minhas orações eu vou pedir a DeusQue ilumine os passos seusEu sei que ela nunca compreendeuOs meus motivos de sair de láMas ela sabe que depois que cresceO filho vira passarinho e quer voar. Eu bem queria continuar aliMas o destino quis me contrariarE o olhar de minha mãe na portaEu deixei chorando a me abençoar. A minha mãe naquele dia me falou do mundo como ele eraParece que ela conhecia cada pedra que eu iria por o péE sempre ao lado do meu pai da pequena cidade ela jamais saiuEla me disse assim, meu filho vá com DeusQue este mundo inteiro é seu. (Letra: Joel Marques)
Mi adiós a la vida
Cuando le haya dado mi adiós a la vida,
cuando ya la muerte me atrape en sus redes,
cuando solo sea un montón de recuerdos
y mis fotos ya solo adornen paredes.
No se si es orgullo pero yo presiento
que por mis canciones seguiré entre ustedes,
nada de tristeza que el mundo no acaba
que nadie se muere cuando no se olvida,
mejor con el alma canten mis canciones
y con eso parto más que agradecida.
Llorar para qué ? Llorar para qué ?
Si no he de escuchar lo bueno y lo malo
que de mi se diga.
Llorar para qué ? Llorar para qué ?
Si todo el cariño que en esos momentos
dicen que nos dan, se da pero en vida.
(Letra: Francisca Vivero Barradas)
Te recordamos
Gustavo, hoy hace ya CINCO AÑOS ! ! ! que te fuiste al lugar donde reina la eternidad y, te puedo asegurar, que se te extraña amigo.
Y todo ha cambiado tanto que no lo podrías creer jamás !
Y, como dice la canción de tu admirado Joaquín Sabina: "En Comala comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver".
Hasta el reencuentro ! !
Amor de carnaval
Soy un murguista y guardo en mi corazón
una historia que hace tiempo la he vivido,
muchos piensan y está mal
que un amor de carnaval
pasajero, frío y superficial.
En un tablado conocido de La Unión
de entrada chica pero grande de barriada,
en la puerta comenzó, quién lo iba a imaginar,
cuánto amor en poco tiempo se iba a dar.
Y fue cuando la vi,
en ese noche en adelante
solo actuaba para ella
y en su lugar tenían mis ojos una estrella
que sin querer encandiló a mi corazón.
Amor de carnaval, que llega sin querer,
no, no es como aquel que busca una aventura,
una locura así no te avisa al llegar,
momentos que no se logran olvidar.
Al mismo tiempo entramos juntos sin saber
y nos quedamos cara a cara por mi traje,
perdoname, se escuchó, entre labios susurró,
no fue nada, contesté, y le dije pase.
Del escenario con un gesto improvisé
el mensaje de llegar a conocernos,
en su cara dibujó ese "sí" que me alegró,
los minutos me parecían eternos.
Y al fin de la función
la encontré y nos presentamos
uno a uno sin mentira,
ella tenía dieciseis,
yo veinte años en mi haber,
me despidió con un beso a la salida.
Tantas horas, tantos días, tanto amor,
tanto sueños que compartimos juntos,
la sacaron de mi vida hasta perderme de vista
no sea cosa que su amor sea un murguista.
Llegó el momento de la última actuación
en el tablado en el cual nos conocimos,
yo la buscaba entre la gente
con la ilusión de ver su cara
y en su lugar con dolor la imaginaba.
Amor de carnaval, que llega sin querer,
no, no es como aquel que busca una aventura,
una locura así no te avisa al llegar,
momentos que no se logran olvidar.
Amor de carnaval, amor de carnaval.
(Intérprete: Los 8 de Momo)
Para poblar tu corazón
Quisiera hablar,
quisiera hablar de nuestro amor,
quisiera ir hasta el final de la verdad y hablar allí.
Saber quien soy cuando nombrás al corazón
y a quién querés en realidad,
si a mi o a vos.
Tal vez reís cuando no estoy,
tal vez llorás; quisiera ser una canción
y penetrar, y penetrar.
Alguna vez comprenderás mi pobre amor,
¡ lo que luché para poblar tu corazón !
(Letra: Ignacio Anzoátegui – Carlos Barocela)
Las flores buenas de Javier
Óyeme, hermano,
contesta hasta mi sombra
qué piensas de la muerte que te dimos y el frío,
la sangre que entregaste nos ahoga
desde el fondo del tiempo y tu canoa.
Ay, hermano, si pudiera suplicarte,
suplicarte tan fuerte que volvieras
desde un triste tañer, joven ausente.
Alerta estoy a tu costado abierto,
inmolada paloma solitaria, ay,
deja mirar tu río cuando vuelva
aquel que me prometen tus flores de poeta,
las sombras, los silencios, los dolores
lloran aún más hondo al recordarte
haciendo guerra con tus flores buenas.
(Letra: Chabuca Granda)
Barriletes
Tarde antigua con sabor a pan
y a ciruelos que ahora no están,
lenta siesta de un lento verano
con molino moviéndose en vano
y paloma subrayando el cielo
en un tibio vuelo sereno y lejano .
Tarde tibia con gusto a cristal
y el asombro de un niño al final,
lenta pausa del tiempo y la vida
que en la infancia quedó detenida;
qué secreto la acerca a mi lado
si a veces callado la vuelvo a buscar.
Barriletes que cruzan el cielo
con la vida pendiente de un hilo
y que a veces en vez de su anhelo
encontraban la rama de un tilo.
Y a lo lejos un rumor de trenes
invitando a la magia de un viaje
por lejanos y alegres andenes
donde nadie precisa equipaje;
qué fragancia que tiene la infancia
si el hombre callado la vuelve a buscar.
Tarde clara con niño y jazmín
distrayendo el color de un jardín
y a la sombra cordial de una higuera
un silencio con gusto a madera
y a frescura de pasto reciente
jugando en la frente de un niño cualquiera.
Barriletes que cruzan el cielo
con la vida pendiente de un hilo
y que a veces en vez de su anhelo
encontraban la rama de un tilo.
Y a lo lejos un rumor de trenes
invitando a la magia de un viaje
por lejanos y alegres andenes
donde nadie precisa equipaje;
qué fragancia que tiene la infancia
si el hombre callado la vuelve a buscar.
(Letra: Carlos Barocela)
Las cosas que nunca tuvimos
Quién no las deseo mas de una vez?
Quién no las soñó?
Quién no las dejo para después, y luego las perdió?
Quién no supo alguna vez
sus sueños al revés con desesperación.
Quién no los dejo pasar
sin darles un lugar junto a su corazón.
Quién no tiene una razón
para volver atrás y empezar otra vez.
Porque si duelen las cosas que perdimos,
a veces duelen mas,
las cosas que nunca tuvimos.
La muchacha que no amamos,
el amigo que no hicimos,
las ciudades que soñamos y que nunca conocimos,
la sonrisa que negamos,
la mano que no tendimos,
la palabra que dejamos de decir cuando pudimos.
Aquel vaso que volcamos sin beber,
y aquella esquina que dejamos tantas veces sin doblar…
Porque si duelen las cosas que perdimos,
a veces duelen mas,
las cosas que nunca tuvimos.
(Letra: Carlos Barocela)
El reparador de sueños
Siempre,llega el enanitocon sus herramientasde aflojar los odiosy apretar amores.Siempre,llega el enanitosiempre oreja adentrocon afán risueñode enmendar lo roto.Siempre,apartando piedras de aquí,basura de allá -haciendo labor-siempre va esta personita feliztrocando lo sucio en oro.Siempre,llega hasta el salón principaldonde está el motor que mueve la luzy siempre allí hace su tarea mejorel reparador de sueños.Siempre,llega el enanitohasta la persona, hasta todo el pueblohasta el universo.Siempre,llega el enanitoy desde esa hora se acaba el silencioy aparece el trino.Siempre,apartando piedras de aquí,basura de allá -haciendo labor-siempre va esta personita feliztrocando lo sucio en oro.Siempre,llega hasta el salón principaldonde está el motor que mueve la luzy siempre allí hace su tarea mejorel reparador de sueños.(Letra: Silvio Rodriguez)
Canto agradecido
Igual que un árbol añoso
que desnudaron los vientos,
te estás quedando callado
y es como que te vas yendo.
De vez en cuando te sangra
la cicatriz de un recuerdo
y entonces tu voz quebrada
rescata un sabor a cuentos.
Tuve que amar y ser padre
y tuve que verte abuelo
para entender tu cariño
y comprender tus defectos.
Por eso quiero entibiarte
la soledad y el silencio
con un canto agradecido
de este gajo de tu cuerpo.
Yo se que cuando atardece
y se prenden los luceros,
por el humo del cigarro
te nos vas tras de tus sueños.
Sos como un río callado,
melodioso por adentro,
el cauce de tu experiencia
nos dió el rumbo verdadero.
No te vayas que haces falta
ya vas a ver, te prometo,
voy a sumarle mis ansias
a lo mejor de tu tiempo.
Voy a regar tus raíces
para que broten tus sueños
y vamos a hacer la patria
de la que hablabas, mi viejo.
Porque amaste la alegría
de brindarte por entero,
la honestidad como un traje
te vistió el alma y el cuerpo.
Yo se que en tus madrugadas
la costumbre del esfuerzo
te desvela y te entretienes
con tu mate compañero.
No te vayas que haces falta
ya vas a ver, te prometo,
voy a sumarle mis ansias
a lo mejor de tu tiempo.
Voy a regar tus raíces
para que broten tus sueños
y vamos a hacer la patria
de la que hablabas, mi viejo.
(Letra: Padre Julián Zini)



